Futuro negro

Hay elementos que son inmunes a las predicciones.

La evolución del tiempo, por ejemplo. Un meteorólogo puede predecir que mañana habrá lluvias y eso no cambia a las nubes. No reaccionan ante la predicción. La mujer del tiempo habrá sido más o menos certera, pero las nubes seguirán evolucionando a la suya, dejando caer lluvias.

Pero cuando las predicciones tienen que ver con nosotros… la cosa cambia.

Suelen ser más bien profecías autocumplidas. Un desplome de la bolsa, por ejemplo. “Si viene una pandemia va a ser una catástrofe económica”. Y todos vendiendo sus acciones. Y como nadie quiere comprar, pues se devalúan. Y, efectivamente, se cumple la predicción.

En un intento por salvarse de la situación, los mercados (los humanos que están detrás) tratan de evitarla vendiendo. Y como todos hacen lo mismo, acaban provocando el desequilibrio entre oferta y demanda. Y los mercados se desploman.

No soy Rasero. Ni el oráculo de Omaha. Pero sé para qué sirve una predicción, en especial si es mala:

– Para adaptarte, si no la puedes modificar. Por ejemplo, un aviso de tsunami o de huracán.

– Para cambiarla o atenuarla, si está en tu mano.

Por eso me gustan tanto las distopías. Mad Max, La naranja Mecánica, Los juegos del hambre o la serie Black Mirror. No son para que las veas y digas: “Madre mía, la que nos espera”. Ni tampoco para la complacencia del tipo “¡Qué horrible! menos mal que eso nunca ocurrirá”.

Son todo futuros posibles. Pueden suceder. Son avisos para navegantes: “Esto puede pasar; así veo yo las cosas”. Y la idea no es sumirnos en una depresión, sino hacernos actuar para tratar de evitarlo.

Hay quien ve en el correo electrónico una cosa del pasado que no funciona para leer porque nadie usa. Son más de probar lo que los gurús del objeto brillante sugieren y tratan de predecir. Y eso está muy bien. Porque cuantos menos negocios se pongan a vender cada día por email, más nos beneficiaremos los que ya lo estamos haciendo.

No sé si tu predicción de ventas es ambiciosa o mejorable. Es cosa tuya decidir si vas a tratar de conseguirla complicándote la vida con objetos brillantes o utilizando una estrategia tan simple y sencilla que parece mentira que funcione tan bien:

Es para cambiar tus predicciones. A mejor.

Que tengas un gran día.

Javi “el futuro se construye desde el presente” Vicente.